RAÍCES
Un recorrido para liberar tensión, recuperar movilidad y aprender a cuidar tu cuerpo y tu rostro desde casa.
Quiero mi Efecto Vacaciones¿Te suena?
Duermes un poco más. Comes con más calma. Caminas, respiras, estás más al aire libre. Y, sobre todo, bajas el ritmo.
Y entonces pasa algo curioso: te miras al espejo y tu cara parece otra.
Más descansada.
Más luminosa.
Más relajada.
Hasta que vuelves.
Vuelve el despertador. Las prisas de la mañana. El teléfono que miras “un momento” y termina convirtiéndose en media hora de scroll. El trabajo, los mensajes, las reuniones. Los niños, los horarios, las extraescolares. Compararte con otras mujeres sin darte cuenta.
Y esa sensación de estar todo el día con la cabeza en lo siguiente que tienes que hacer.
Y vuelves a vivir deprisa.
Poco a poco, tu cuerpo lo nota.
Y tu rostro también.
Porque el estrés no siempre se siente como estrés.
A veces se parece a una mandíbula apretada. A unos hombros que nunca terminan de bajar. A respirar más arriba y más rápido. A un cuerpo que no acaba de soltar.
No es que en vacaciones tengas otra cara.
Es que tu cuerpo está en otro estado.
La conexión
La forma en la que respiras. Cómo sostienes la cabeza frente al ordenador. La tensión que acumulas en la mandíbula. Lo que ocurre en tu cuello, tus hombros o tu espalda.
Todo está conectado a través de una misma red de tejido: la fascia.
Por eso no quiero que hagas más cosas sobre tu cara. Quiero enseñarte a mirar un poco más allá y a tener herramientas para liberar desde el cuerpo y desde el rostro.
La fascia
Ese tejido que conecta y envuelve tu cuerpo también forma parte de la historia de tu rostro.
Por eso, para cambiar lo que ves, primero tenemos que liberar lo que no ves.
01
Empezamos por identificar dónde acumulas tensión y devolver movilidad al cuerpo: caderas, espalda, diafragma, cuello…
02
Respiración, movimiento y pausas para bajar el ruido y aprender a relacionarte de otra manera con la tensión.
03
Llevamos ese trabajo al rostro para que aprendas a cuidarlo desde una visión global, no aislada.
«Tu rostro es la expresión de cómo habitas tu cuerpo.»
RAÍCES es el método que uso conmigo misma.
Yo también tengo días de estrés, prisas y tensión. No te estoy contando algo que funciona solo en teoría.
Es lo que hago cuando necesito volver a sentirme bien en mi cuerpo y volver a ver esa sensación de descanso en mi rostro.
Y quiero enseñarte a hacerlo contigo.
Claudia Guzmán
Dentro de RAÍCES
Durante 8 semanas no vas a tener que preguntarte qué hacer ni por dónde empezar. He diseñado un recorrido progresivo para que puedas practicar, entender y convertir el cuidado en algo que puedas sostener.
24 prácticas
Tres prácticas cada semana: 1 corporal, 1 facial y 1 de integración. Para que puedas hacerlas a tu ritmo.
4 encuentros
Uno cada dos semanas para practicar juntas, resolver dudas y acompañarte durante el proceso.
Comunidad
Un espacio para compartir el proceso, resolver dudas y sentirte acompañada durante estas ocho semanas.
2 bonos
Drenaje linfático para trabajar la sensación de hinchazón y favorecer el drenaje. Movimiento y postura para integrar este trabajo en tu día a día.
RAÍCES no es un tratamiento que recibes. Es una forma de cuidarte que aprendes.
Tu recorrido
No estás comprando 8 semanas de clases. Estás aprendiendo una forma diferente de cuidarte que podrás seguir utilizando mucho después de terminar RAÍCES.
Precio de lanzamiento
267 €
Pago único. Acceso completo a las 8 semanas de RAÍCES.
Quiero mi Efecto VacacionesInscripciones abiertas durante 12 horas.
Una sensación de ligereza y de rostro menos cargado, especialmente cuando incorporas el trabajo de forma regular.
Aprender a reconocer dónde acumulas tensión y qué puedes hacer cuando aparece.
No para hacerlo perfecto, sino para tener recursos a los que volver cuando los necesites.
Menos desde la corrección y más desde la comprensión, el movimiento y el cuidado.
No. RAÍCES está pensado para que puedas empezar desde cero. Las prácticas están guiadas paso a paso y no necesitas saber de fascia, movimiento ni trabajo facial previamente.
Las prácticas están diseñadas para que puedas incorporarlas a tu rutina sin convertir el cuidado en otra obligación. Tendrás tres prácticas cada semana y podrás hacerlas en el momento que mejor encaje contigo.
No necesitas hacerlo perfecto. RAÍCES no busca que añadas más exigencia a tu vida, sino que aprendas a escuchar tu cuerpo y tengas herramientas para volver a él. Lo importante es crear una práctica que puedas sostener.
Sí. El recorrido está diseñado de forma progresiva durante las ocho semanas, por eso te recomiendo seguir la estructura que he preparado.
La mayor parte del programa es grabada para que puedas hacerla a tu ritmo. Además, tendremos cuatro encuentros en directo conmigo, uno cada dos semanas.
Tendrás el grupo privado de WhatsApp para compartir el proceso y resolver dudas, además de los encuentros en directo.
Perfecto. RAÍCES no pretende sustituirlos. La idea es que tengas herramientas para seguir cuidándote entre tratamiento y tratamiento y que puedas entender mejor lo que tu cuerpo necesita.
Cada cuerpo responde de una manera diferente. Lo que sí vas a hacer durante estas ocho semanas es aprender a reconocer dónde acumulas tensión, cómo liberar y cómo incorporar estas herramientas a tu día a día. El objetivo no es perseguir un cambio puntual, sino construir una forma de cuidarte que puedas mantener.
Efecto Vacaciones
RAÍCES te enseña a llevar esa sensación a tu día a día. No necesitas hacerlo perfecto. Solo empezar a cuidarte de otra manera.
Quiero mi Efecto Vacaciones267 € · pago único · inscripciones abiertas durante 12 horas
La cara de vacaciones no debería ser solo para las vacaciones.